El dolor y el drama de una familia fragmentada

 

 

       Es verano en la ciudad de Buenos Aires, vacía y calurosa. La hermana de Marcela acaba de morir, y ella hace su duelo, mientras debe enfrentarse a desarmar esa casa. Un joven amigo  de su hija aparece en su vida dispuesto a ayudarla, y su presencia da lugar a viajes y aventuras juntos. En sus confusos días, se entrecruzan personas y conversaciones de otro tiempo que la interpelan, mientras la inminencia de su vida cotidiana la acecha.

      Gran debut de María Alché en la concepción total de esta película que retrata, con lúcido sentido de la atmósfera, la íntima estructura de una familia fragmentada, liderada por una madre de tres hijos adolescentes que no logra recuperarse de la muerte de su hermana.

      Entre lo doloroso de asumir la realidad y las alucinaciones familiares que la atormentan desde episodios del pasado, el personaje de Mercedes Morán -en uno de los mejores trabajos de su carrera- vibra en la cuerda justa para transmitir lo que siente esa mujer a la que le cuesta resignarse al lugar que le queda en ese marco de inextinguible melancolía.

      Alché destaca con sólidos apuntes de dirección y con un estilo donde algunos verán a la Lucrecia Martel de La ciénaga (Alché debutó como actriz en cine con La niña santa en 2004) pero también al Wes Anderson de Los Tenenbaum. En lo que seguramente coincidirán es que más allá de las referencias, hay estilo propio y una gran carrera por delante.

     "Familia sumergida" tiene como protagonistas a  Mercedes Morán, Esteban Bigliardi, Marcelo Subiotto, Lía Arteta, Laila Maltz y Federico Sack.

Jorge Vaccaro

 

10/2018

 

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