La necesidad de tomar las riendas de la propia vida

Envidia

    “Al fin y al cabo todos esperamos una vida para decidir cosas como estas y cuando ocurren no estamos preparados… como si el cuerpo se resistiera y doliera… y el único deseo que existe es que pase todo…”. Este pensamiento es una síntesis del mensaje de esta obra que volvió a la cartelera. En el teatro Del Picadero, y luego de la repercusión que tuvo el año pasado, se reestrenó "Nada del amor me produce envidia", una obra en formato de unipersonal, que tiene mucho de melodrama musical, y que escrito por Santiago Loza y con dirección y puesta en escena de Diego Lerman cuenta con una soberbia actuación de María Merlino

     Todos los domingos, a las 18, en el Pasaje Discépolo 1857, a metros de Callao y Corrientes, el espectador se puede encontrar con una pieza que mezclando lo teatral y lo musical toma como argumento el drama de una costurera de barrio a la que un buen día se le aparecieron Libertad Lamarque y Evita Duarte para encargarle el mismo vestido.

     Tomando como punto de partida el mítico cachetazo que aparentemente Libertad le habría dado a Eva  durante la filmación de una película,"Nada del amor me produce envidia" es un melodrama musical cuyo anclaje es el mundo de las cancionistas argentinas de los años 40.

     Con la producción de Flor de un día, música de Sandra Baylac, iluminación de Fernanda Balcells, y vestuario de Valentina Bari, la obra resulta sin dudas una ocasión de lucimiento personal de María Merlino, que a través de su monólogo genera una especial empatía.

    Ella es la modista que siempre estuvo al servicio de otras personas y nunca pudo elegir. Aquí se ve rodeada por la arrogancia de una clienta (Libertad) y el deseo de otra (Evita) en el encargue de un vestido. Aquí se desnudan reflexiones sobre la libertad de elegir, la sumisión, la necesidad de salir de un círculo vicioso y la posibilidad de ser parte de una importante decisión.

    Recreando varias de las canciones que marcaron época en aquellos años, y realizando una conmovedora composición, Merlino resulta creible en su papel, casi hecho a medida por el director Lerman y el autor Loza, ambos conocidos tambíen por su trayectoria como cineastas. 

    "Nada del amor me produce envidia" se estrenó en octubre del año 2008 en la sala del Sportivo Teatral. Durante el año 2009 estuvo en cartel en el teatro Tadrón. Durante 2010, 2011 y 2012 la obra estuvo en cartel en el teatro La Carpintería, y luego hizo una larga gira por numerosas ciudades del país y por festivales de teatro locales e internacionales.

    Por su parte Santiago Loza egresó del Centro de Experimentación y Realización Cinematográfica del Instituto Nacional de Cinematografía y Artes Audiovisuales y de la Carrera de Dramaturgia de la Escuela Municipal de Arte Dramático.

    Dirigió los largometrajes Extraño (2001), Cuatro mujeres descalzas (2003), La invención de la carne (2009), Ártico (2008), Rosa Patria (2009), Los labios (2013), codirigida con Iván Fund; La paz (2013), El asombro (2014), Si estoy perdido no es grave (2014), Malambo, el hombre bueno (2017) y Breve historia del Planeta Verde(2019), y es el creador de la serie televisiva Doce casas,  ganadora del Martín Fierro mejor unitario 2014.

 2/2020